EXPERIENCIAS TEMPRANAS


TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD EN LA ADOLESCENCIA

1. INTRODUCCIÓN La adolescencia es una etapa complicada, llena de cambios, de experiencias y de sentimientos que en cierto modo, ayudan a forjar la personalidad. Es frecuente que los adolescentes experimenten “crisis existenciales”, que tengan comportamientos desproporcionados y variables, que “pongan a prueba a sus padres” y que busquen su identidad de diferentes formas. Todo lo anterior es esperable y forma parte de una adolescencia “normal”. Pero, ¿qué pasa cuando estas “crisis existenciales” y estos comportamientos desproporcionados son recurrentes e interfieren de manera muy significativa y preocupante en la calidad de vida de estos adolescentes y en su capacidad para funcionar como se espera de ellos a una determinada edad?, ¿qué ocurre cuando esa búsqueda de identidad se manifiesta de manera desesperada y les lleva a realizar conductas que conllevan un riesgo para ellos y en ocasiones, para los demás? 2. ¿QUÉ ES LA PERSONALIDAD? El objeto de este apartado no es hacer una profunda revisión ni un análisis exhaustivo del término personalidad sino introducir el concepto para posteriormente enlazarlo con los trastornos o afectaciones de la personalidad. Para definir personalidad, recurro a Theodore Millon, quien señala que la personalidad no es sólo lo que hace que cada persona sea esa persona, sino lo que hace a cada persona distinta de los demás. Además de esto, destaca que la individualidad es el resultado de una historia única de transacciones entre factores biológicos y contextuales y que cada personalidad es un producto singular; que por eso no puede entenderse mediante la aplicación de leyes universales. Para este autor, la personalidad es un patrón complejo de características psicológicas que surgen de una complicada matriz de determinantes biológicos y aprendizajes y, comprenden el patrón de percibir, sentir, pensar, afrontar y comportarse de un individuo (5)... Leer más en este archivo


Del apego temprano al TLP

Publicado en Número 46 - Enero 2011 Copyright © 2011 Prensa Científica S.A. Muntaner, 339 pral. 1.ª 08021 Barcelona (España) Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción en todo o en parte por ningún medio mecánico, fotográfico o electrónico, así como cualquier clase de copia, reproducción, registro o transmisión para uso público o privado, sin la previa autorización escrita del editor de la revista. La búsqueda instintiva de seguridad nos lleva a establecer durante la infancia fuertes lazos con nuestros progenitores. Fallos en este vínculo pueden influir en el trastorno límite de la personalidad. Hace ahora 30 años que se reconoció formalmente el trastorno límite de la personalidad TLP) como diagnóstico oficial. Desde su aparición en 1980 en la tercera edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), se han realizado múltiples investigaciones, a la vez que se ha desencadenado una gran controversia en torno al origen, tratamiento y posible pronóstico. Diversos autores consideran que los problemas de apego temprano constituyen un factor causal de primer orden para el desarrollo del trastorno límite de personalidad. Para muchos clínicos, sin embargo, resulta difícil relacionar estas teorías sobre el origen del TLP con la sintomatología que presentan estos pacientes. En este trabajo queremos reflexionar sobre el modo en que pueden enlazarse los problemas de apego, la historia de trauma y los síntomas observados en pacientes con trastorno límite de personalidad, según se describen en el manual de los trastornos mentales (DSM-IV-TR, cuarta edición pendiente de revisión) y en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10, décima edición). Asimismo, nos proponemos arrojar luz sobre los procesos que podrían llevar desde un apego disfuncional a los síntomas del TLP. ¿Pieza clave? Muchos autores han recurrido a las ideas de John Bowlby para explicar la patología límite. J. G. Gunderson propuso en 1996 una relación entre la dependencia y las demandas de atención de los pacientes con TLP, y la... Leer más en este archivo.


NARCISSISM AS A CONSEQUENCE OF TRAUMA AND EARLY EXPERIENCES

The pathological self-centeredness of individuals with narcissistic personality disorder is different from the normal narcissism of childhood. In normal narcissism, childrens’ need for dependence and admiration is fulfilled by the age-appropriate attention they receive, and they are able to acknowledge nurturing with reciprocity and gratitude. Children with a narcissistic pathology deny their dependence. They receive nurturance with a sense of entitlement and do not reciprocate or experience any sense of gratitude (Kernberg et al., 2000). The devaluation of self and others is a relevant issue in the field of trauma and dissociation but therapy usually focuses on a victim-abuser perspective where we tend to pay attention to victims and their symptoms. From this perspective, victims are described as depressed, submissive, vulnerable and usually trapped in learned helplessness. Although this picture describes some situations related to maltreatment and abuse, it can be simplistic and minimize or overlook internalization of some abuser features by victims (e.g., the presence of perpetrator-imitator parts in DID). Leer más en este archivo.


EL NARCISISMO COMO UNA CONSECUENCIA DEL TRAUMA Y LAS EXPERIENCIAS TEMPRANAS

El patológico estar centrados en sí mismos de los individuos con trastorno de personalidad narcisista es distinto del narcisismo normal de la infancia. En el narcisismo normal, la necesidad infantil de dependencia y admiración se cubre con la atención adecuada para su edad que reciben, y son capaces de responder con reciprocidad y gratitud. Los niños con patología narcisista niegan su dependencia. Reciben el cuidado con un sentimiento de tener derecho a ello y no son recíprocos o no experimentan ningún sentimiento de gratitud (Kernberg et al., 2000).   Leer más en este archivo